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Centros educativos inclusivos

Nisa Sanz

Después de convertirnos en padres o madres probablemente una de las decisiones más importantes que hagamos tiene que ver con la escogencia de la escuela donde nuestros hijos e hijas asistirán.  Una mala decisión en ese sentido puede acarrear años de angustia, dolor y hasta heridas permanentes en estos jóvenes.  Hablamos tanto de niños y niñas que pueden ser parte de la población joven LGTBI+ como también hijos o hijas heterosexuales que crecen en hogares con padres o madres LGTBI+.

Entendiendo que nuestro(as) hijos(as) pasarán cerca de 30 horas semanales en esos centros, esta decisión no es menor. Es muy importante, antes de tomar esa decisión, revisar por supuesto lo básico:  cercanía, presupuesto, horarios y calidad académica hasta otros que son vitales: la filosofía educativa hasta la cultura interna que se vive a lo interno.

Sin duda, en Costa Rica nos queda aún largo camino por recorrer en términos de igualdad pero debemos empezar para crear entornos seguros y positivos para los(as) estudiantes en toda su diversidad, que incluya a todo el personal docente y administrativo y, por supuesto, a las familias en toda su diversidad, incluidas aquellas con padres o madres LGBTQ +.

El punto de partida de este cambio empieza por nosotros(as), padres y madres que de forma informada podemos abordar a las escuelas y colegios sobre la importancia que tienen las políticas, los protocolos y la cultura de respeto e inclusión en el buen desarrollo de los y las estudiantes.

Quisiera referirme en este artículo a dos temas:  desde lo más obvio como los signos externos, que ya de entrada nos da una buena idea de qué tan inclusiva es una escuela, hasta abordar temas de contenido educativos en libros y lecciones.

Comenzaremos por el primer punto:  la forma.

Los formularios de inscripción

Normalmente este es el primer paso que debe hacerse, incluso para agendar una cita: llenar un formulario de registro. Ese documento tan simple y básico se convierte en un indicador clave del nivel de inclusión del centro educativo, tanto para los y las estudiantes como para las familias diversas. 

Todos los formularios que deban ser llenados deberían tener más de dos indicadores de género para los y las estudiantes de forma que no necesariamente se identifiquen como “masculino” o “femenino” y, para identificar a su familia, se debe incluir «padre/madre / tutor 1» y «padre/madre / tutor 2» en lugar de asumir el tradicional «padre» y «madre».

Signos Externos

Al ingresar al centro educativo, las familias deben estar al tanto de lo que ven y lo que no ven. Ambos son indicadores de si el entorno escolar es seguro y positivo para las personas LGBTQ + o sus familias. Ejemplos de signos visibles de inclusión en el edificio de la escuela pueden incluir rótulos de “Espacio Libre de Discriminación” y también banderas de la diversidad, muestras de que es un espacio inclusivo.

El lenguaje

El lenguaje resulta ser un claro indicador de que el centro educativo tiene ya incorporada una verdadera cultura inclusiva, y eso significa no solo lo que se indique desde la Dirección o las frases publicitarias que se incorporen en los mensajes del centro educativo.  

Me refiero al lenguaje en que el grupo de profesores y administradores hablan en su día a día.  Este es el primer indicador de una cultura que reconoce la diversidad de sus estudiantes y del conjunto de familias que son partes del ecosistema educativo. 

Los educadores deben usar un lenguaje inclusivo o neutro en cuanto al género, en todo momento. 

Por ejemplo:

  • Decir «¡Buenos días, niños y niñas!» o bien «¡Buenos días, estudiantes!» en lugar de «¡Buenos días, chicos!»
  • Preguntar «¿Quién te va a recoger hoy?» en lugar de «¿Mamá (o papá) te recogerán hoy?»

Del mismo modo, los centros educativos deben procurar integrar a los y las estudiantes evitando segregarles por género durante las lecciones. Crear por ejemplo un “equipo de niñas” y un “equipo de niños” en las clases de educación física, así como crear códigos de vestimenta diferenciados por género, son prácticas que refuerzan el binarismo y expone a las personas trans, intersexuales o no binarias a sentirse excluidas.

Baños neutros

La mayoría de los centros educativos dividen los baños en los de “Hombres” y “Mujeres”; sin embargo se debe contar con baños unipersonales “Neutros” donde cualquier estudiante, sin importar su sexo, género o identidad, pueda utilizarlo de forma segura. 

Protocolos anti-bullying

Es importante verificar que los centros educativos conozcan y apliquen los protocolos recomendados por el Ministerio de Educación Pública para apoyar a los y las estudiantes LGBTI+ en su desarrollo de una forma respetuosa así como tener claridad en el protocolo que ayude a identificar y prevenir el bullying o matonismo.  Estos protocolos son lo mínimo que debería tener cada centro educativo y, en muchos casos, hemos observado que ni siquiera eso es suficiente para la construcción de una verdadera cultura de respeto e inclusión.

Las escuelas deben publicar de forma proactiva actos afirmativos para fomentar su postura de cero tolerancias al bullying o matonismo y definirse como lugares seguros y libres de discriminación, reforzado con talleres de sensibilización a todo el personal administrativo, educativo y tercerizado como los buses de transporte de estudiantes, el personal de limpieza, seguridad, etc.

Continuamos con el segundo punto: los contenidos

Los valores de un centro educativo se conocen a partir de lo que enseñan, o bien ignoran, en sus clases. Es sumamente importante que los y las estudiantes LGTBI+ así como las distintas familias cuyos padres y madres son de esta población, se vean reflejados en las clases que se imparten. 

Excluir a esta población a o sus familias lo único que hace es aislar y avergonzar no sólo a estos(as) estudiantes, sino que fomentará un ambiente de segregación en la clase, dificultando una verdadera educación integral y mostrando un visión falsa o artificial del mundo.

Veamos unos ejemplos de cómo podemos tener contenidos académicos inclusivos. 

Literatura

  • ¿Los libros que se leen tienen personajes LGBTQ +?  Si es así, ¿estos personajes son representados de forma positiva o negativa? (Recordemos que históricamente, muchos libros describen a estas personas como malos o peligrosos y en algunos casos los retratan ridículamente).
  • ¿Los libros leídos en clase discuten temas LGBTQ + como “Las ventajas de ser un marginado” de Stephen Chbosky, “El Retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde, “El Color Púrpura” de Alice Walker o “El final del hombre” de Antonio Mercero, para citar algunos?
  • ¿Se proponen libros escritos por autores/as LGBTQ +?

Historia

  • ¿Las lecciones abordan los aportes sociales, políticos y económicos de las personas LGBTQ +?
  • ¿La información relacionada con la historia LGBTQ + define su inicio en los movimientos sociales de las últimas décadas? Si es así, este es un punto de vista limitado sobre la historia LGBTQ + ya que más bien se remonta a civilizaciones antiguas.

Ciencias

  • ¿La sección sobre biología y genética aborda los diferentes tipos de familias y las diversas formas de concepción, como la reproducción asistida, la donación de gametos, la gestación por sustitución?
  • ¿Se incluyen en la clase de biología y genética a las personas intersexuales? 
  • ¿La temática sobre el reino animal hace referencia a la existencia de relaciones entre especies del mismo sexo y los roles de género dentro del reino animal?

Arte, Historia y Cultura

  • ¿Se discute la sub representación histórica de la población LGBTQ + en la historia del arte y las colecciones de museos?
  • ¿Se habla de las familias (en toda su variedad) en la construcción de nuestras comunidades y sociedad? ¿o bien los libros de texto retratan solamente a la familia tradicional?
  • ¿Se discute el poder de los medios de comunicación con respecto a la identidad, el género y la orientación sexual?

Afectividad y Sexualidad

  • ¿Se incorporan en las clases de afectividad y sexualidad a las personas LGBTQ + y sus relaciones?
  • ¿La lección aborda el tema de diversidad familiar en la sección de tipos de familias?
  • ¿Los profesores sólo hablan sobre personas LGBTQ + cuando se discute el tema del VIH/sida?

Sin duda, el camino a la igualdad real toma más tiempo al de la igualdad legal ya alcanzada, y sin lugar a dudas un buen comienzo para construir una cultura inclusiva y respetuosa de las diferencias comienza en casa y en los centros educativos.

Aspiramos a que llegue el día donde no serán necesarios los protocolos anti bullying o los talleres de educación y sensibilización porque ya todas las personas habremos incorporado en nuestro vocabulario, en nuestro quehacer diario y en nuestras actitudes el ambiente necesario que fomente una verdadera cultura segura e inclusiva para todas las personas.

 

Conversatorios_Semana Diversidad Familiar_FHP

De lo técnico a lo vivencial: el proceso de adopción conjunta

En el marco de la semana de la diversidad familiar, el pasado martes 18 de agosto, realizamos la conferencia virtual llamada “adopciones conjuntas” en la que tuvimos el honor de contar con dos panelistas, el psicólogo Sender Herrera, consultor, entre otros temas, en terapia familiar y de parejas, y del coach Josué Rojas Ceciliano, quien nos compartió su historia personal como padre adoptante. Dicha actividad fue moderada por Karen Jiménez Morales, miembra fundadora de la Asociación e integrante de su junta directiva.
En la actividad, Herrera nos comentó sobre varios aspectos del proceso de la adopción conjunta, incluyendo los elementos de la evaluación psicológica a las parejas que desean adoptar. Nos comentó también sobre cómo las personas menores de edad que se encuentran en proceso de adopción tienen el derecho a la participación, que incluye cuatro componentes:
derecho a la información y acceso a su expediente.
derecho a opinar sobre su caso considerando la edad de autonomía.
derecho a ser escuchado.
la incidencia en el proceso de la toma de decisiones.
Por otro lado, nos habló sobre las habilidades de crianza, entre ellas la disciplina positiva, profundizando sobre dos elementos esenciales: la conexión emocional y el proceso de adaptabilidad.
Herrera enfatizó sobre la visión del Colegio de Profesionales en Psicología, sobre su visión a la no discriminación a las familias diversas, considerando todos los pronunciamientos internacionales y nacionales en procura de un ejercicio de su labor siempre en marco del respeto de los derechos humanos.
En el segundo segmento de la actividad, el coach Josué Rojas nos comentó su vivencia personal, su proceso de adopción desde el momento en que tomó la determinación de ser padre y hacerlo efectivo a través de esta vía. Un relato maravilloso con gran carga emotiva, que demuestra el amor y el deseo intenso de poder ejercer la paternidad y/o maternidad en estos procesos.
Rojas subrayó el grave error de asumir un proceso de paternidad y/o maternidad por las razones equivocadas, entre ellas lograr la felicidad personal o mejorar las relaciones de pareja, ya que el nivel de responsabilidad que se requiere para la crianza de una persona es sumamente alto, por lo que debe de existir un convencimiento pleno antes de tomar la determinación, en procura de brindarle las mejores condiciones de crianza a la persona menor.
Rojas resaltó la labor del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) relativa al proceso de adopción, y aseguró cómo ha recibido un seguimiento muy valioso que le ha permitido mejorar varios aspectos, siempre en procura de propiciar las mejores condiciones para todas las partes.
En resumen, el conversatorio fue muy valioso al permitirnos conocer de las adopciones conjuntas tanto desde la perspectiva técnica como desde la experiencia en la vivencia emocional, objetivo primordial de dicha actividad.
La Asociación de Familias Homoparentales y Diversas de Costa Rica procurará seguir realizando actividades similares, que nos permita llevar conocimiento debidamente informado, y aproximarse a oportunidades tan maravillosas para quienes deseen formar una familia bajo los principios del amor, el respeto y la responsabilidad.
Si desean ver completo el conversatorio que sostuvimos con Sender Herrera y Josué Rojas sobre este tema pueden hacerlo mediante este enlace.
Les recomendamos además que sigan nuestra página de Facebook para conocer más de nuestras actividades y temáticas afines, buscándonos como Asociación de Familias Homoparentales y Diversas de Costa Rica.

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Familias homoparentales en Costa Rica: retos y esperanzas (Parte II)

Nisa Sanz, Agosto 2020

Continuando con el tema de retos y esperanzas de las familias homoparentales en Costa Rica, hace un tiempo la psicóloga Janet Noseda realizó acertadamente un sumario de estudios efectuados en los últimos 50 años y publicados por la APA (Asosciación Americana de Psiquiatría http://www.apa.org/pi/lgbt/resources/parenting-full.pdf) sobre el tema de la capacidad de personas del mismo sexo para criar hijos e hijas. La cito.

 

“Comparando más de 256 padres y madres homosexuales con padres y madres heterosexuales, en diferentes estudios (Jhonson & O’ Connor, 2002; Mc Pherson, 1993; Bost et al, 2004, Kwesking & Cook, 1992; Lyons, 1983; Miller, Jacobsen Y Bigner, 1981; Murclow, 1979; Pagelow, 1980; Parks, 1998; Patterson, 2001; Rand, Graham & Rawlings, 1982; Segenthaler & Bigner, 2000; Thompson, Mc Candless & Stickland, 1971) se concluyó que las madres lesbianas y padres gays muestran la misma capacidad de lograr apegos seguros, de ejercer autoridad y entregar amor a sus hijos que padres heterosexuales.

Bigner, en 1989, indicó que los resultados mostraron que los padres homosexuales eran más atentos a las necesidades de sus hijos y utilizaban más el reforzamiento que el castigo. Boss, en el 2004, comparó a 200 familias a través de cuestionarios y diarios de la vida diaria, resultando ambos grupos de familias hetero y homoparentales igualmente competentes.

Golombock, en 1983, estudió durante 15 años a 75 niños entre 5 y 17 años de edad. Los resultados indicaron que no había diferencias entre hijos de padres del mismo sexo grupos con respecto a su orientación sexual, género y rol de género. Baely llegó a la misma conclusión en el año 1995, en un estudio con 82 hijos de padres del mismo sexo.”

 

La gran mayoría de los estudios realizados, y lo que se siguen publicando año tras año en diferentes partes del mundo, continuamente concluyen lo mismo: los hijos(as) de padres/madres del mismo sexo no presentan problemas con su identidad de género, desarrollando el rol de género esperado en cuanto a elección de juguetes y juegos, comportamiento, actividades e intereses vocacionales (Green, 1978; Mandel, Hotvedt, Gray & Smith, 1986; Smith & Roy, 1981).

Uno de los estudios más grandes fue llevado en el año 2003 por Golombock en 14.000 madres heterosexuales, lesbianas y madres solteras. Concluyó que los/as hijos/as de madres lesbianas y madres solteras heterosexuales, son tan bien desarrollados y bien adaptados como los de madres heterosexuales.

En marzo 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos falló a favor del caso Atala e hijas contra Chile y reconoció que el fallo de la jueza había estado influenciado por la ignorancia y el prejuicio contra las personas homosexuales y que ese hogar formado por la madre biológica, su pareja y las tres hijas es legítimamente una familia y merece ser protegido.

Otro caso positivo en relación a estas familias fue cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos falló, en el 2013, a favor de una pareja de lesbianas tras dictar una sentencia que declara que Austria discriminó a una mujer por negarle la solicitud de adoptar al hijo biológico de su pareja. 

En todos estos casos, el principio que ha primado es el del bien superior de la persona menor de edad y muchos se preguntarán si es entonces bueno para un niño o niña tener dos padres o dos madres. La respuesta es SI, porque la orientación sexual de los padres y las madres no afecta el saludable desarrollo de los hijos e hijas, e inclusive estudios señalan que la presencia de esta pareja es un factor protector.

Si no tener padre y madre significa un riesgo para la crianza cabe entonces la pregunta si los/as hijos/as de padres o madres solteras representan también un riesgo social. Sin embargo, nadie hoy día se cuestiona si esas familias monoparentales deberían ser excluidas del reconocimiento y protección legal necesaria. Claramente no es un tema de conformación familiar, sino un prejuicio hacia las personas gays o lesbianas criando niños(as).

Cuando se analiza a los padres y madres de familias homoparentales, la gran mayoría lo hicieron después de un proceso largo de reflexión, y pasaron por enormes dificultados hasta lograr la adopción o un proceso complejo a través de procesos de reproducción asistida.

Esta complejidad hace que estos padres y madres asuman su rol con enorme compromiso y motivación, se involucren activamente en la crianza y educación de los niños y niñas reduciendo así el fracaso escolar y la deserción, fomentan un sentido de tolerancia e inclusión en el hogar que logra que estos niños y niñas sean más abiertos y respetuosos con otras personas.

El matrimonio y la familia son instituciones sociales y se van adaptan al contexto de la sociedad y en la mayoría de los casos la sociedad va delante de la ley, tal y como sucedió con la Opinión Consultiva 24/17 de la Corte IDH y la sentencia de la Sala Constitucional 12782 del 8 de agosto de 2018, donde se garantiza la igualdad ante la ley de las personas LGBTI+ y permite la entrada en vigencia del matrimonio civil para parejas del mismo sexo, ocurrido el 26 de mayo de 2020.  

A falta de una Ley de Matrimonio Igualitario quedan aún temas pendientes por definirse en especial aquellos relacionados con filiación y su aplicación para las diferentes realidades de las familias homoparentales

También esperamos que los procesos de adopción conjunta, que se vayan a iniciar por parte de parejas del mismo sexo, no se vean obstaculizados por prejuicios de las personas a cargo de los distintos procesos internos del PANI y que se asegure que éstos se den siempre en función del derecho superior de la persona menor de edad.

Se abre para Costa Rica un nuevo capítulo después del pasado 26 de mayo donde el país dio este paso histórico en favor de la igualdad y para las familias conformadas por personas LGTBI+, el hecho de que haya sido el matrimonio y no otra figura legal viene a dar un alivio gigante a estas familias. 

Ahora nos toca dar otro paso y es el de la transformación cultural a través de la normalización de la diversidad familiar en nuestra sociedad.  Estas familias ejemplifican buena parte de los valores humanos. Su deseo de cuidar, de darse, sus anhelos de estima y afecto les han llevado a sobreponerse a múltiples situaciones.  

En todas ellas han mejorado los entornos, las personas y las instituciones con las que han tenido que enfrentarse, haciendo de este país un lugar más libre, más democrático, más igualitario y solidario.

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Familias homoparentales en Costa Rica: retos y esperanzas (Parte I)

Nisa Sanz, Agosto 2020

“Fui y soy madre por opción, sin embargo se me negó el derecho a criar a mis propias hijas por un prejuicio y la existencia de un estereotipo negativo sobre las personas de orientaciones sexuales diversas.

Hoy recibo tranquila este fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que viene a restablecer el imperio de la justicia para mí y mi familia, revirtiendo la jurisprudencia que por años me privó de la tuición de mis hijas. Lo recibo con la certeza de que ha quedado claro que las familias son diversas en su composición e iguales en dignidad. Vivir de acuerdo a la identidad sexual de cada persona no será, como nunca debió ser, un impedimento para ejercer una maternidad y paternidad afectuosa, responsable, acogedora y cariñosa.

Tengo una profunda esperanza de que con esta condena internacional al Estado de Chile se dignifique a todas aquellas madres y padres que han visto restringidos sus derechos por su orientación sexual”.

Después de un largo proceso de divorcio, la jueza de familia le informó a Karen Atala que perdía la custodia de sus tres hijas. Su ex esposo interpuso una demanda de custodia al considerar que el desarrollo físico y emocional de las niñas estaría en serio peligro, al convivir su madre con una pareja del mismo sexo.  

Silvia ve con orgullo como su hija de 9 años crece rápidamente. Quedan atrás esos momentos de desesperación cuando fue violada por varios hombres que pretendían “curarla” de su homosexualidad. A pesar de la angustia vivida al darse cuenta que estaba embarazada, decidió no abortar: su hija es hoy día su gran amor y razón de vivir. La ha criado por años junto a su pareja, quien ha sido hasta hora su segunda madre, pero ante la ley ella es una perfecta desconocida.

Carlos y Jorge llevan más de 20 años juntos. Siempre han soñado con la idea de ser padres.  Hace cuatro años lograron adoptar a un bebé con Síndrome de Down que sus padres abandonaron en el hospital con sólo unos días de nacido. Hoy, el niño les ha iluminado la vida por completo y se dedican por completo a él.

Estos son sólo algunos ejemplos de padres gays o madres lesbianas que crían a sus hijos e hijas en muy diversas circunstancias.  Las familias homoparentales existen desde hace muchísimos años, sus hijos(as) viven aquí entre nosotros y ya no es posible ignorarles, son una realidad creciente no sólo en el mundo sino también en Costa Rica.  

Justamente por la situación de invisibilidad que sufren estas familias en Costa Rica, no se sabe con exactitud cuántos niños/as crecen en hogares con dos madres o dos padres en relaciones estables de pareja. 

Algunos estudios apuntan a que el 15% de las parejas de gays y lesbianas están criando a niños y niñas en todo el mundo. Es lamentable que en nuestro país no haya un registro claro del número de familias homoparentales, ya que oficialmente quedan registrados en su mayoría como hijos e hijas de madres solteras o bien incluyen hogares a parejas de hombres gays y de mujeres lesbiana sin hijos(as) y los cuentan como familias homoparentales.

Justamente para visibilizar estas familias y sus necesidades, desde el año 2012 cada primer domingo de mayo las organizaciones de familias diversas celebramos el Día Internacional por la Igualdad Familiar, y Costa Rica se sumó a esta iniciativa en el 2018 para aumentar los esfuerzos de visibilizar la existencia de todas estas familias e invitar a iniciar un diálogo sobre la necesidad de crear un marco jurídico que reconozca y proteja a estas familias.

Al ser un tema tan nuevo para muchos/as es lógico que genere muchas preguntas. ¿Cuál es la realidad de estas familias?, ¿qué garantiza que una pareja heterosexual pueda educar y amar más a sus hijos que una homosexual?, ¿corren los niños algún riesgo en estos hogares?, ¿es la heterosexualidad un requisito para ejercer la parentalidad?

Es más que evidente que la heterosexualidad no es garantía en sí misma para ejercer una buena parentalidad y pruebas de ello las vemos en las alarmantes estadísticas del HNN por ingresos de niños que sufren violencia doméstica en sus propios hogares sin contar a aquellos que son abandonados por sus padres.

Uno de los argumentos más frecuentes por parte de quienes se oponen al reconocimiento de estas familias se refiere al “principio del bien superior del niño” y el “derecho” a pertenecer a una familia tradicional conformada por un padre y una madre. Bajo esta perspectiva, ¿debería entonces el Estado prohibir que hijos/as crezcan en hogares monoparentales (padres y madres solteros)?

Una de las razones por las que el Tribunal Europeo de DDHH y la Corte Interamericana de DDHH ha fallado positivamente en casos de familias lideradas por personas del mismo sexo en relaciones estables de pareja, es porque hay suficiente evidencia de que la orientación sexual de los padres o madres no incide negativamente en la crianza de los/as hijos/as y que, por el contrario, se considera positivo que ellos/as cuenten con dos personas a cargo de su crianza y no sólo de uno/a, ya que brindará mayor protección y estabilidad a los/as hijos/as.

Otro argumento que escuchamos con frecuencia es que el niño o niña puede sufrir discriminación por “bullying” en las escuelas al venir de una familia no tradicional. Sin embargo Tasker & Golombock, en estudios efectuados en 1997, concluyeron que el “bullying” no es mayor en comparación con el que reciben los hijos de padres heterosexuales. 

El argumento de la discriminación es tan débil como aquel que le quiera recomendar a una pareja de raza negra no tener hijos por el temor a que haya racistas en la escuela. Ante eso, nos preguntamos si no tendría más sentido educar positivamente a las nuevas generaciones en un ambiente que se fomente la inlcusión y el respeto y que crezcan libres de racismo y homofobia.

Continuamos en otro artículo.

Gestación por Sustitución_blog

Comunicado de prensa: Nuestro punto de vista sobre la Gestación por Sustitución

Para algunas parejas de hombres, el sueño de construir una familia es un anhelo íntimo y legítimo que, en algunos casos, lleva años madurándose en el corazón de estas personas y hasta hace unos años, se consideraba una fantasía imposible de alcanzar.

Hoy día, la posibilidad de convertirse en padre soltero o en pareja, pasa por la posibilidad de adopción, o bien la posibilidad de tener un hijo o una hija biológico(a) a través de la gestación por sustitución o también llamada maternidad subrogada.

Para aclarar términos, una mujer que gesta por sustitución, es quien acepta prestar su vientre con los gametos (óvulo y espermatozoide) de terceros, para gestar al hijo o hija de otra persona o pareja y renunciar a ejercer derechos sobre esa persona menor de edad cuando nazca (como la guardia y crianza).

La subrogación tiene carácter altruista cuando a la mujer gestante la motiva un sentimiento de solidaridad y empatía con aquellos padres por intención, sin embargo, recibe de forma justa una compensación económica por los gastos médicos derivados del embarazo y parto, por las ausencias laborales que pudiera tener la gestante o por efectos secundarios que pudieran aparecer tras el parto, entre otros.

Cuando se monetiza esta gestación es lo que se considera el llamado “Vientre de Alquiler”, que creemos que es una acción deshumanizante que desde nuestra Asociación rechazamos de forma contundente.

La técnica de gestación por sustitución no está regulada hoy en día en Costa Rica. Sin embargo, ya existen muchas familias de parejas de hombres, o bien hombres solteros, cuyos niños y niñas han nacido gracias a esta técnica en el extranjero donde sí existe regulación.

Al no estar la gestación por sustitución regulada en Costa Rica, para los niños y niñas que han nacido por esta vía se presenta una problemática para el reconocimiento de la filiación de doble paternidad. Debido a ellos, en estos momentos, el Registro Civil tiene una consulta abierta en la Procuraduría General de la República a la espera de respuesta sobre cómo proceder en estos casos.

Estamos conscientes que la gestación por sustitución es un tema sumamente sensible porque toca muchas aristas con respecto a los padres intencionales, la mujer gestante y las personas menores de edad que nacen a partir de esta técnica.

Nuestra Asociación aboga por regularizar esta práctica de forma que se asegure un manejo ético e integral, asegurando que el motivo de la mujer gestante sea el altruismo y evitar así que se realice de forma comercial, lo que sabemos conlleva al abuso y la explotación de mujeres.

Estamos convencidos que el deseo legítimo de construir una familia por esta vía no puede violentar el derecho humano de una tercera persona.

Agosto, 2020