Nitzi_Hellen_Ian

La esperanza crece con nuestra familia

¡Hola! 

Nuestros hombres son Nitzi, Hellen e Ian. 

Nosotras nos conocimos el 10 de diciembre del 2017, y ocho días después hablamos de ser pareja.

Estuvimos tres meses juntas. En abril, por ocultar mi orientación sexual, salí con alguien y quedé embarazada.  Le conté a mi pareja lo que había ocurrido y decidió quedarse a nuestro lado y darle a Ian lo que necesitaba, y el amor que se merecía.

Pasó conmigo todo el embarazo, y me ayudó a comprar lo que el bebé necesitaría.

En algún momento del embarazo una institución empezó a ir detrás nuestro.  Cuando nuestro bebé cumplió cinco meses, mis papás se enteraron de mi orientación sexual; yo les oculté parte de la verdad, y entre ellos y la institución que nos amenazaba nos obligaron a separarnos, con una orden de alejamiento y, sobre todo, mintiendo sobre supuestos maltratos y otros hechos que no eran verdad.

Yo aún no tenía 18 años. Cuatro meses después demostré que todo era mentira, la denuncia fue levantada y decidimos vivir juntas.

La persecución ha seguido en la institución mencionada. Todo empeoró por más denuncias llegadas del lado de nuestras dos familias, pero cada vez más nuestros temores e inseguridades van desapareciendo. Lo que nos llena de esperanza es el gran paso que vamos a dar, y en cuestión de días vamos a unirnos en matrimonio.

 

Nina Bri Dylan

Del trabajo al amor, y a la familia

Nina trabajaba para una empresa y un día recibió una llamada de una muy buena amiga para pedirle ayuda con el curriculum de su amiga Bridgette. 

Sin conocer a Bri, Nina decidió ayudar a su amiga y la refirió. Bri fue contratada y el primer día de trabajo buscó a Nina, de nuevo sin conocerla, y le dio un gran abrazo  de agradecimiento.

Con el paso del tiempo fue creciendo una amistad muy bonita. Siempre se aconsejaban sobre sus distintas relaciones y se repetían constantemente que ambas merecían ser felices con una buena persona. Un día, sin planearlo, se permitieron ver más allá de la amistad y se dieron cuenta de que algo más estaba creciendo. Decidieron darse una oportunidad, pero con mucha cautela, ya que Bri era la madre de Dylan (8 años) y la felicidad de él estaba por encima de todo.

Al darse cuenta de la relación tan especial que estaban construyendo decidieron que era el momento de presentarse a la familia pero sobre todo a Dylan, lo cual les causaba gran preocupación ya que Bri nunca había tenido una relación con una mujer. 

¡!Todo salió de maravilla!! 

La familia fue y ha sido increíble, principalmente porque Dylan y Nina hicieron clic instantáneo desde el primer día. Ambos tienen muchísimas cosas en común y todo ha fluido siempre de manera muy natural. Ha habido muchísimos desafíos, especialmente al principio, ya que Dylan tuvo a mamá solo para él por 7 años y ahora alguien más se unía a la familia. 

Pero el amor y la paciencia de los tres permitió siempre que salieran adelante. Desde noviembre del 2019 los tres decidieron compartir el mismo techo y comenzar a formar una sola familia. Convivir diariamente, uniendo diferentes hábitos y sobre todo diferentes personalidades, ha sido un reto. 

No todos los días son fáciles, porque deben romper con muchos estereotipos, empezando en casa, pero cada día está lleno de aprendizaje para los tres. En mayo del 2020 Nina y Bri se comprometieron, con la bendición de Dylan, y celebrarán  su boda el próximo año. Este ha sido un camino de mucho aprendizaje para los tres, un camino de retos pero sobre todo de ver cómo el amor está por encima de todo. 

Han logrado ver que la familia va más allá de un lazo sanguíneo y que, pase lo que pase, se tienen uno al otro siempre.

daritzayaexandra

De Facebook a ser familia

Daritza y yo (Alexandra) nos conocimos por una publicación que hice en Facebook en el 2018, cuando yo estaba dando en adopción a unos gatitos y ella fue una de las personas interesadas. 

La atracción se dio desde el momento en que nos vimos, así que seguimos hablando y frecuentándonos. Decidimos dejarnos sentir y actuar sin temores, a pesar de haber tenido varias relaciones fallidas anteriormente, y así formalizamos la relación. Desde el inicio fuimos abiertas y sinceras con respecto a nuestras intenciones: hablamos de ser madres, de legalizar la unión, de nuestras metas y aspiraciones tanto individuales como de pareja, y así hemos ido avanzando. 

Actualmente estamos casadas y conformamos una familia lesboparental. 

Nuestra bebé está a unos meses de cumplir su primer año, su crianza ha sido una de nuestras principales prioridades, juntas nos esforzamos para que ella pueda crecer sana, estimulada y llena de amor. Creemos que nuestros niños llegarán a ser personas maduras, respetuosas de las diferencias y más empáticas.