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Actualidad

Nuestros orígenes

El 2 de junio de 2012 la pareja binacional de madres comprendida por Nisa Sanz (costarricense) y Christine Unold (suiza) tuvieron la iniciativa de dar visibilidad a este tipo de familias y de crear una red de apoyo que conectara a familias homoparentales, es decir, aquellas compuestas por parejas del mismo sexo con hijos(as)

Ese día se crea la página de Facebook que originalmente se llamó Familias Homoparentales de Costa Rica y posteriormente cambió su nombre a Familias Homoparentales y Diversas cuando se empezaron a unir personas trans y no-binarias las cuales han venido a enriquecer la diversidad familiar de la agrupación.

Poco a poco, más personas y familias empezaron a unirse a este esfuerzo, multiplicando e impulsando los resultados, y generando una dinámica de actividades que se ha extendido por todo el país. Hoy, contamos con cerca de 70 familias asociadas.

La página de Facebook cuenta hoy con cerca de 15.000 seguidores/as y ha sido la principal plataforma para generar un diálogo social sobre la realidad de estas familias.  También ha sido la principal fuente de conexión entre las mismas familias donde diariamente recibimos consultas que van desde estudiantes universitarios, medios de comunicación y personas de la comunidad LGBTIQ que desean construir una familia.

A partir de 2013 inicamos los encuentros de familias, nuestros ya tradicionales “pic-nics familiares”, que son espacios lúdicos en lugares recreativos, donde se comparte una merienda y cuyo centro son los(as) niños(as).  Estos encuentros han permitido que las familias se conecten y en especial que los niños y las niñas vean otras familias similares a la suya, que reconozcan todas las distintas conformaciones existentes y a apreciar su familia como una más dentro de la amplia diversidad familiar de la que somos parte.

En 2015 la campaña global “Free & Equal” de la oficina de Naciones Unidas por los Derechos Humanos, nos invitó a participar en un video llamado “Why we Fight” donde aparecen personas y familias LGTBIQ de diferentes partes del mundo en sus diferentes luchas en busca de igualdad.

En junio de 2017 las familias participan por primera vez en la Marcha de la Diversidad, con un trencito donde van los más chicos y sus padres y madres caminando al lado durante todo el trayecto.

En setiembre de 2017 constituimos legalmente la Asociación de Familias Homoparentales y Diversas de Costa Rica y creamos nuestra página web www.familiashomoparentales.org

En junio de 2018 nos unimos al Movimiento Matrimonio Civil Igualitario donde la asociación participó en el plantón ante la Corte con el fin de exigir el acatamiento de la Opinión Consultiva 24/17 de la Corte IDH y posteriormente en la campaña “Sí Acepto”, que buscaba facilitar el cambio cultural que significa el inicio del matrimonio igualitario en Costa Rica y construir una sociedad inclusiva y solidaria.

Transformación de la familia

Desde la Antigüedad, la familia es una de las instituciones más importantes dentro de la estructura social y evidentemente su conformación ha variado según la evolución de la sociedad. Por eso es necesario reconocer que las familias han venido presentando cambios profundos no solo en su estructura, sino en sus modelos, los roles de quienes la conforman y su propia composición interna.

Creemos que es necesario que los conceptos utilizados a lo largo del tiempo se actualicen y se redefinan acorde a la realidad actual y de esa forma reconocer la diversidad de esta institución y cómo ha ido respondiendo a las propias transformaciones sociales de las cuales Costa Rica no es la excepción.

Históricamente, el concepto de familia se ha establecido desde una perspectiva heterosexual por lo que, sin ser contrapuesta a esa definición, una familia homoparental se entiende como la unión conformada por dos personas del mismo sexo, quienes pueden llegar a ser los padres o madres de una o varias personas menores de edad, ya sean propios o a través de un proceso de adopción.

A pesar de no tener datos estadísticos, la incorporación de parejas del mismo sexo en la crianza de hijos/as es un fenómeno que ocurre no sólo en Costa Rica y que continúa creciendo rápidamente. Esta situación presenta varios retos tanto para la colectividad que debe acoger a una sociedad cada vez más diversa como para estos nuevos tipos de familia que se encuentran viviendo en un sistema que aún tiene desigualdades legales.

Décadas de estudio nos demuestran que a pesar que ninguna familia es igual a otra, su funcionalidad tiene que ver con la estabilidad de ésta, el sentido de conexión de sus miembros y los valores de amor, respeto y solidaridad de quienes la integran. Hoy día, la diversidad familiar es una realidad incuestionable: según el último Censo Nacional en Costa Rica se reportan 17 composiciones de hogar diferentes donde sólo el 40% de los hogares calza en lo que se conoce como un formato “tradicional” de familia: hombre y mujer casados una vez y con hijos.

Diversidad sexual

No hay ni debe haber haber familias de primera o de segunda categoría. Hoy existe un número creciente de familias (con hijos e hijas o que están considerando tenerles) constituidas por personas de la diversidad sexual LGTBIQ, que pese a ser ya posible la legalización de su relación de pareja siguen siendo doblemente discriminadas: primero por ser parte de una minoría estigmatizada (en especial cuando se le relaciona con la niñez); segundo, por la desprotección a la que sus hijos/as son sometidos/as.

 

A pesar de que el movimiento LGTBIQ en Costa Rica ha logrado crear espacios importantes de visibilidad, como la masiva participación de Marchas de la Diversidad, y por supuestos algunos avances positivos en temas de legalización matrimonal, acceso a seguro y pensiones, hay aún muchas áreas fundamentales que requieren discusión y regulación para evitar que, en una sociedad civil y democrática, se creen familias de primera y segunda categoría.

La posibilidad de desprotección familiar a personas LGTBIQ con hijos/as es doblemente peligrosa, porque estamos hablando de que no sólo los padres/madres deben enfrentar a una sociedad que los juzga/discrimina, sino de menores de edad que quedan expuestos a un sistema legal que tiene vacíos de reconocimiento de lo más fundamental: su identidad familiar (con todo lo que eso implica) y por lo tanto los/as niños/as quedan desprotegidos/as y ante un sistema escolar que no está preparado para guiarles oportunamente.

Galería de actividades

Nuestros conversatorios

Activismo

Hemos determinado seis áreas de acción importantes para buscar facilitar el reconocimiento bajo el principio de igualdad:

  1. Visibilización de la existencia de nuestras familias y el vacío legal existente bajo el principio de “Lo que no se conoce, no existe”. Hemos llevado la voz en varios programas radiales, participación en el Encuentro Americano de Familias por la Diversidad Sexual, que se celebró en San José en el 2016 con la entonces Vicepresidenta de la República y presencia en la Marcha de Diversidad, con gran cobertura mediática. Cuando se trata de personas LGTBI con menores de edad, se generan muchas dudas y temores basados en la ignorancia. Está más que comprobado que le mejor forma de luchar contra un prejuicio es mostrar la evidencia, compartir estudios serios sobre diversidad familiar y muy importante, la visibilización de nuestra realidad y porqué es imprescindible la protección estatal.
  2. Red de contactos y encuentros familiares en una sociedad tradicionalmente heteronormativa. Por recomendación de profesionales hemos fomentado encuentros informales con el fin de que los/as niños/as compartan y vean otros modelos familiares tan diversos como el suyo.
  3. Procesos legales. Hemos apoyado varios procesos legales para buscar por la vía judicial el reconocimiento legal de nuestras familias.
  4. Acompañamiento a parejas o familias que buscan un profesional legal o psicológico para sus propios procesos. 
  5. Acercamiento político con líderes comunales, estatales y representantes de partidos políticos para exponer nuestra realidad y la necesidad de una búsqueda de reconocimiento legal.
  6. Acercamiento educativo, proveer a centros educativos de material relevante sobre cómo abordar casos de hijos de familias LGTBI e incorporación de lecturas dentro de los programas educativos que muestren la diversidad familiar.